La falta de ciencia (o la teoría postverdadera).

Debemos de entender antes de iniciar, que quienes somos viajeros en esta nave, estudiamos distintas ciencias que nos hacen entender nuestro “espacio” de estudio. Para ser claro y dejándonos de metáforas. Estudiamos las Ciencias de la Comunicación. No las ciencias de las comunicaciones, ni la ciencia de la comunicación.

Decir “comunicaciones” haría entender que se refiere a medios y tecnología dedicada a la transmisión de mensajes. Decir “ciencia” haría pensar que solo es una (y por el momento no estamos hablando exactamente de la comicología).

La comunicación es un proceso/fenómeno, que es estudiado por diversas ciencias. Vale, ya entendimos eso. ¿Pero por qué me es tan importante decirlo y recalcarlo tanto?

Veo mucha falta de seriedad en las bitácoras de otros viajeros, y lo que es peor, veo mucha falta de seriedad en las enseñanzas de los viajeros experimentados en la academia (lo siento, amor las metáforas).

Pondré más centradas y claras las cosas. Maestros y alumnos se pasan la teoría por quien sabe dónde, no ven con seriedad (y mucho menos con método científico) las cosas, y luego creen andar descubriendo el mayor secreto de la comunicación.

Uno de mis ejemplos favoritos, son aquellos “exploradores” que yo calificaría de turistas, que dicen haber encontrado el “espacio 2.0”. Lo siento, la “comunicación 2.0”.

Y en una búsqueda rápida por el término, podemos encontrar la explicación dada por la página laculturadelmarketing.com, donde nos dice que toda comunicación digital, dada por redes sociales, plataformas, blogs (como la nave de un servidor), sitios web, tiendas en linea, entre otras cosas, es ahora comunicación 2.0 (no saben la risa que me da porque literal dicen “dos punto cero”. Porque decir solo el dos, suena medio feito y agregarle el “punto cero” suena más formal).

Pero mejor aún, aquí va un extracto de la definición en la página:

Una comunicación 2.0 que ahora es de ida y vuelta. Con retorno y respuesta que puede ser inmediata,  que sufre interferencias e interpretaciones.

De emisor a receptor (y viceversa). Pura comunicación. Así es el nuevo modelo.

¡No puedo creerlo! ¡Es una comunicación con respuesta! (¿Dónde he escuchado eso antes?) Pero no solo eso, es una comunicación que sufre interferencias e interpretaciones. !Que el significante de Saussure, o la intertextualidad de Bajtín y Kristeva se vayan a un agujero negro, porque estos hombres de ciencia, han redefinido el completamente nuevo modelo de la comunicación! Y han decidido llamarlo, “dos punto cero”.

¿Entienden lo que quiero decir? Con esto, no digo que no haya verdaderos y serios estudios sobre la comunicación. Y está bien, la Comunicación desde el 1.0 hasta el 3.0 (porque sí mis compañeros de viaje, ya hay “tres punto cero”), son términos relacionados más a la mercadotecnia, pero no por ello dejan de ser casi ridículos. La comunicación 1.0, es aquella donde la empresa mandaba un mensaje unilateral, la 2.0, es que la gente le responde, la 3.0, es que los clientes le exigen qué quieren.

Pudieron llamarlos paradigmas. Paradigma unilateral, paradigma de respuesta inmediata y paradigma de demanda. Pero no, tenían que tomar la palabra comunicación y hacer que sonara bien. hacer que sonara a “Videorama 2000”. Y todo, porque ahora es más importante esa ideología que disfrazan con ciencia, llamada postverdad.

Por favor compañeros exploradores, si en sus viajes se topan con alguno de estos fanáticos, aléjense de ellos. La postverdad nubla sus mentes y creen que porque algo suena bien, debe de ser correcto. Ya les daré una guía con mis experiencias para saber cómo enfrentarse a ellos.

Por el momento, el U.S.S. Bradbury, sigue con sus viajes. Ya volveremos a estos temas y seguir denunciando la falta de seriedad, pues hay mucho más de donde agarrar.

Estudios largos y prósperos.

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(No) Todo es comunicación.

Si bien, cuando se estudia comunicación, o mejor dicho, cuando se estudian las ciencias que de un modo u otro nos ayudan a comprender la comunicación, puede uno como estudiante, cometer un error de lógica en el pensamiento.

Así que queridos lectores, no, no todo es comunicación.

Quizá no les guste la afirmación, y es que en más de una materia, podrían llegar a esa curiosa conclusión. Yo llegué a ella, sin embargo, considero que es parte de un proceso de aprendizaje. Lo importante es no detenernos y pensar que al creer que “todo” es comunicación, ya lo sabemos todo. Pues lo vuelvo a repetir, no todo es comunicación.

Es fácil llegar a esta conclusión, a la errónea, pues un buen ejemplo, es la comunicación no verbal, tema de mucho descubrimiento para quienes inician sus estudios. Cuando descubrimos que existe el paralenguaje, el lenguaje corporal (entre otros) y que, como bien pondrá de ejemplo un maestro, la vestimenta nos puede comunicar mucho de una persona. Y ahí empieza a vagar la mente de los estudiantes, que entre sus preguntas y ejemplos, descubren que el desorden en un cuarto, nos comunica algo, y si en una entrevista profe… y si con mi novia… y si los gestos que hacen… Y el maestro responde: Sí, todo eso nos comunica.

Entonces al final de la clase, descubren que si ven a su alrededor, todo está lleno de “mensajes” listos para ser descifrados y… todo es comunicación. Mira esa basura tirada, eso me comunica que son muy cochinos aquí. Mira su mochila, eso me comunica que es muy descuidado… y así se la van dando por la vida como si fueran genios (aunque preocupante es, que conozco gente graduada que sigue “comunicando” su ignorancia por ahí).

La respuesta es simple, pero al entender, podemos hacer más profundo este viaje de disertación.

La lógica parece ser correcta, pero tiene un error de falacia apresurada, Uno que se convierte en dos. Primero, la retroalimentación es necesaria para la comunicación. Sin ella, no existe el proceso de comunicar. Y segundo, no hay un ser que de manera consciente o inconsciente, codifique información y la dé, por un canal u otro, no hay comunicación.

De ahí hay que entender que; en los límites que este explorador ha legado, es a creer en una máxima casi aplicable como ley para la comunicación, en el que puedo decir; “Todo es información”.

Pensaba en el aire frío por ejemplo, en las nubes o la luna. Uno fácilmente podría decir que las nubes y el frío le comunican cómo será el clima al siguiente día, pero… ¿realmente el cielo tuvo un proceso consciente/inconsciente para informarnos eso? ¿O será que solamente así “es” el cielo? ¿Existió una retroalimentación de nuestra parte al cielo? ¿Al menos darle las gracias por la información?

Entonces podemos entender esto como extracción de la información, y no pensar que las nubes nos mandaban un mensaje.

Hay que entender entonces que el mensaje es propio de la comunicación y la información es de lo que está hecho, pero no depende directamente de ser o no comunicación. Saber esto, nos hace abrir nuevas fronteras para nuestra exploración.

Tengo un cierto enojo hacia la seriedad académica o de investigación sobre la comunicación, del cuál hablaré después. Porque si no vemos con seriedad y definimos lo que es y no es, no podremos avanzar. Uno quisiera ver el modelo de la comunicación avanzar como el modelo del átomo, y no verlo retroceder.

Y vaya que falta mucho por explorar, pues definir las diferencias entre algo que por su información “significa” y diferenciarlo de su significante y significados (como descubrió en sus viajes, Sausseur), nos haría crear nuevos términos (y por qué no, nuevas palabras), para explicar el eso que pasa cuando sucede que hay comunicación.

Mientras, el U.S.S. Bradbury se encuentra, humildemente, en esa misión. Cualquier Tripulante o nave aliada, será bienvenida a la exploración.

 

Que tengan una comunicación larga y próspera.

La Ciencia Ficción “Poética”.

Entre las apresuradas compras y búsqueda de libros sobre diseño y dibujo (que no eran para mí), al final, en el primer pasillo de la feria del libro, me encontré una joya escondida. Bueno, ni tan escondida, puesto que estaba sobre un bulto de libros que eran cincuenta ejemplares más el mismo, pero sí una joya.  Una hermosa Joya de la ciencia ficción “poética”. La guía del viajero intergaláctico (sí, sé que se se llama en realidad autoestopista, pero venga que aunque soy un pibe todo guapo y todo guay que mola bastante, no me termina de gustar como suena). Pero ahí estaban, La guía, El restaurante al final del universo y La vida, el universo y todo lo demás, en una edición de un solo tomo.  Los tres libros de Douglas Adams, de su famosa trilogía de cinco libros.

Y sí, es una trilogía de cinco libros. Búsquenla, se las recomiendo.

Esta joya, creo que incluía un extra escrito por el autor, como esas típicas cartas a editores o amigos, anotaciones y esas cosas por las que gritamos como niña de quince años en concierto. Pero en fin, el punto es que me hizo pensar en eso, que le empecé explicar a mi acompañante por quien buscábamos cosas de diseño.

—Para entender a Douglas Adams, no tienes que verlo como ciencia ficción. Su género no puede ser calificado como ciencia ficción dura o suave —Le decía mientras caminábamos para ver si encontrábamos un libro/kit para hacer sushi.

Y aquí haré una pausa. Primero, si llegaron a mi blog por su nombre, estarán familiarizados con los términos de CF blanda (o suave) y CF dura. Resumidos de un modo simple y con buenos ejemplos, la ciencia ficción dura, sería como ver 2001: Odisea en el espacio, Interestellar, Blade Runner, etc… Lo importante, es que la historia sea factible. Tener bases científicas y no apartarse mucho de ellas. Algunas exploran teorías o dan por hecho lo que podríamos hacer con alguna tecnología. Sin embargo, sigue siendo comprobable y teóricamente posible.

En cambio, la ciencia ficción suave o blanda, es aquella que se vale de principios científicos, mas no repara en explicarlo todo. Un claro ejemplo, sería la película de Valerian y la ciudad de los mil planetas. Donde sí, todo empieza con la exploración humana hacia el espacio y conectándonos con vida fuera de este mundo. Una hermosa secuencia donde explican que ya es tan grande la estación, que afecta la gravedad en la tierra. Precioso. Pero seres telepáticos, piedras con energía infinita y más, son lo que la hacen caer en éste género. Así como John Carter entre otros.

Como caso especial, podríamos mencionar a Star Treak (que patina felizmente entre los dos géneros), y Star Wars, que aunque tiene toques de ciencia ficción, es más una fantasía.

Terminada esta explicación, vuelvo a decir, Douglas Adams no entra en esos dos. él tiene su propia división de la ciencia ficción y es la ciencia ficción poética.

Al igual que Doctor Who, que tiene una gran relación con D. Adams, puesto que escribió para la serie y sus libros originalmente eran historias para la serie británica. En este caso, el autor toma el principio científico, como la filosofía toma a las matemáticas.

Y es que Duglas Adams, toma el principio científico y lo golpea con la semiótica. De un modo similar como Bradbury no nos pregunta si era posible su tecnología, sino qué haríamos con ella. Adams toma la filosofía con la que funciona la ciencia y nos hace cuestionarnos la existencia. Su realidad no funciona con base al principio científico, sino a la interpretación de su enunciado de postulación.

El mejor ejemplo, es el motor de improbabilidad infinita, del cuál, aquí un fragmento del libro.

El Motor de Improbabilidad Infinita es un método nuevo y fantástico para recorrer grandes distancias interestelares en segundos, sin tener que ir a tontas y a locas por el hiperespacio. En cuanto el motor de improbabilidad infinita alcanza la improbabilidad infinita, pasa por todos los puntos posibles de todos los universos posibles de forma casi simultánea. En otras palabras, nunca sabes dónde vas a ir a parar, ni siquiera qué especie serás cuando llegues, por tanto es importante ir bien vestido. El motor de improbabilidad infinita se inventó a partir de estudios sobre la improbabilidad finita, que se empleaba para romper el hielo en las fiestas, haciendo que las moléculas de la ropa interior de la anfitriona saltasen treinta centímetros a la izquierda, de acuerdo con la teoría de la indeterminación. Muchos físicos respetables mostraron su desaprobación, en parte porque constituía una degradación científica, pero principalmente porque no los invitaban a esa clase de fiestas.

El modo de viaje warp es el más probable a existir que el viaje a la velocidad de la luz, sin embargo, tomar un principio científico como la improbabilidad… esto se convierte en físicamente imposible, pero filosóficamente correcto. Activar su motor desataría una cantidad de alternativas improbables infinitas que, al no estar en todos los lugares posibles, aparecemos en todos y solo nos toca seleccionar dónde queremos terminar.

Lo más gracioso (y spoiler alert), es un curioso efecto secundario, que las cosas más improbables terminan siendo atraídas por los viajeros de dicha nave quienes sufren una gran cantidad de desventuras, pero muy explicable, gracias a la improbabilidad.

Pero volvamos a la parte “poética”, que para entender mejor la ciencia ficción poética, les propongo un ejercicio.

Paso 1: Primero hay que elegir una teoría o principio científico, como la incertidumbre de Heisenberg en 1925.

El principio de incertidumbre, nos dice que es imposible saber con exactitud, la posición y la velocidad de una partícula. Cuanto mayor sea la precisión con que determinamos la posición, menor será la de su velocidad. Pues al querer realizar la medida y ver dónde se encuentra el electrón, se necesita un fotón (partícula de luz), la cuál al chocar (el fotón) con el electrón, cambia su velocidad y posición. Como hecho secundario al principio de indeterminación o incertidumbre, entendemos que le hecho observar un suceso, este se modifica por el puro hecho de verlo.

Paso 2: Toma el significado, compréndelo, sácale de su contexto y vuelve a leerlo.

Paso 3: Considera todas las posibilidades de su significado y plantea un uso en la vida cotidiana (cuánto mayor sea la precisión… modificamos lo que vemos… ¿si no observamos qué sucede?).

Paso 4: Pule la idea con estética y preséntala de forma literaria (o en la forma artística que a usted le plazca).

Y así tenemos los lentes de la futura certeza, que se crearon para tomar decisiones difíciles en menor tiempo. Que funcionan mirando a todos los puntos posibles al momento que un evento sucede (incluyendo el no ver el evento, verlo con la mente, verlo con el corazón y otros métodos espirituales), y determina la mejor manera de actuar ante el evento observado. Lamentablemente, solo se hizo un prototipo que por miedo nunca se ha vuelto a usar. El portador lo probó con su esposa justo antes de una discusión y terminó en estado vegetal. No se sabe si no funcionaron y le atrofiaron el cerebro, si fueron tantas las posibilidades que no pudo con ello… o el estado vegetal era la mejor opción ante esa discusión.

 

Espero y este término sea más valorado y usado, ya que gracias a él, podríamos entender mejor comedias como Doctor Who y Rick And Morty, donde una y otra vez, vemos que lo importante no es su apego científico, sino el cuestionamiento filosófico de su enunciado.

Mientras, continuaré mi llanto por no tener el dinero suficiente para haber comprado ese tomo.

 

Probabilidades largas y prósperas.

Los Imperfectos

Los Imperfectos

Mi hermano dijo mientras veían la televisión; “Míralos, no son reales. Están fingiendo”.  …era un reality show. Los imperfectos. Entonces hubo una completa asimilación del producto que vendía la televisión, y los reality shows fracasaron por mostrar sentimientos falsos y … Sigue leyendo

La curiosa Necesidad Cultural.

Estudiando en clase, tocábamos el tema de las necesidades culturales. Una de las varias necesidades que se estudian en las humanidades y psicología y filosofía y esas cosas. Pero la necesidad cultural, es un poco complicada de entender, ya que uno la encuentra enredada entre otras necesidades. Sé que cambié a hablar de plural a singular; de “necesidades” a “necesidad cultural”, pero es parte de esta disertación.

Introduciendo un poco sobre las necesidades humanas, nos encontramos con varias teorías y formas de acercarse a ello. Pero todos coinciden en una: Las necesidades primarias o básicas o biológicas. Éstas son el comer, dormir, beber y esas cosas. Pero luego están las secundarias. Que son la aceptación, la protección, de afecto… y las culturales. A veces la cultural se confundible con la de pertenencia, y es que van de la mano (o una inicia de la otra).

No entraremos con la pirámide de Maslow, pero la necesidad de pertenencia, es sentir que perteneces a un grupo y eres parte de “algo”. Suele pasar mucho en la adolescencia cuando uno siente que no pertenece a su familia y esas cosas. Pero esta necesidad se puede extender aún mucho más allá. Como un adulto que pertenece a un club en el que solo gente con alto nivel económico entraría. ¿Que eso es superficial? Puede ser, pero es sentir que pertenecemos a algo. Aunque no nos vayamos tan lejos; hay gente casada con alguna marca, tal es el caso de Apple, donde muchas personas se sienten parte de un grupo Elite, solo por comprar un producto. El caso es que ahí no venden solo un producto, venden una experiencia (pero ese largo y bello tema, será para otra ocasión).

El punto es que tenemos algo bien llamado patria y eso que le llaman patriotismo.
Las necesidades culturales es (comúnmente), la necesidad de tener la casa cerca. Y esta es una necesidad secundaria. Una necesidad que si no se cumple, podríamos seguir viviendo. 

En palabras más complicadas: la necesidad cultural, parte de la necesidad de pertenencia y realización, y se sobrepone condicionando a las necesidades primarias, para mantener las necesidades de comodidad y seguridad.
En palabras simples: una necedad para no sentirse vulnerables, expuestos.

Pero vamos a explicarlo.

Esta necesidad cultural parte de la pertenencia, porque buscamos la cultura (normalmente)  de la cual nacimos, la cultura a la que “pertenecemos”. Y esto podría notarse más al ser extranjeros, porque buscamos sentir las cosas como en “nuestro hogar”.

Después, esta “necesidad”, se sobrepone condicionando a las necesidades primarias. ¿Cómo es eso? Recordemos una necesidad primaria, la más mencionada, y ésta es comer…  alimentarnos, ya que sin ello, moriríamos. Y entonces ¿esta necesidad se sobrepone a comer? ¡Claro que sí! La comida es una de las mayores manifestaciones culturales en todo el mundo. En cada país, se come diferente. Desde usar cubiertos, usar solo las manos hasta usar palillos. Y no solo eso, si no los ingredientes y la forma de prepararlos.
Puedo hablar fácilmente de… donde vivo. En México, es muy común el chile (el picante) y el maíz. Todo tiene que picar y (casi) todo lo comemos con tortilla o algún producto del maíz. Así que ¿si tengo que alimentarme, prefiero una comida típica de mi pueblo, a una comida extranjera? No necesariamente, pero es común que a todo le pongamos picante o lo queramos hacer taco. En otros países es el queso, o todo muy dulce o muchas otras cosas.

¿Y por qué digo que es para mantener las necesidades de comodidad y seguridad? Porque tenemos miedo a las cosas que no son como estamos acostumbrados. Juntemos a 5 personas de diferentes países y demos le de comer el mismo platillo a cada uno con la opción de poder cambiar/agregar una cosa más. Alguno lo pediría picante, otro pediría salsa BBQ, otro puede que lo deje así; pero lo coma con las manos. No nos haría nada si no está “eso” que queremos, pero aun así lo queremos. Llamemos le miedo o costumbre, pero no es más que querer sentirnos cómodos y seguros.

Pero no olvidemos algo, que también dije: …parte de la necesidad de pertenencia y “realización”. Y es que a veces, esta necesidad cultural, es que no queremos la cultura en la que estamos. Queremos pertenecer a otra cultura. Una que se inclina para saludar, una cultura llena de gente amable, una cultura intelectual, una cultura de fiesta… Una cultura que no es la nuestra. Y así buscamos sufrir ese “choque” cultural, que ne este caso, sería disfrutar de este encuentro cultural, y se vuelve una meta para la persona pertenecer a esa cultura. A veces es solo una etapa en la adolescencia… otras veces, sucede algo inexplicable que nos hace abandonar la patria, como en el caso Hemingway (un tema para otra ocasión que disfrutaré mucho).

La necesidad cultural se resume a eso, a una sola cosa; a recordar el hogar para no sentirnos solos, para no tener miedo.
Tal vez esto nos ayude a entendernos un poco y a ver las cosas un poco más profundo. Porque cada costumbre y tradición que van formando una cultura, partieron de algo, como son los factores geográficos, como vivir cerca del mar, o donde hay poca agua.

 

¿Y este tema que aplicación tiene? En realidad, muchísimas aplicaciones y para muchas áreas. Pero me gustaría que me dijeran que aplicaciones les encuentran ustedes en su área. Y también cómo se manifiesta la necesidad cultural en sus vidas. Espero hayan disfrutado de este tema (que a mí me causa conflictos personales). 

 

Cultura larga  y prospera en sus vidas.

Los micro-cuentos como ejercicio de publicidad.

No muchos saben que es un Micro-cuento. Y es que no son muy comunes, pero esto no les quita su belleza.

También llamado  microrelarto, minicuento, hiperbreves, minificción… Y este último, dado que se acostumbra que los micro-cuentos tengan un toque desde la más pura fantasía, hasta la más ingeniosa ficción.

Espero sepan la diferencia entre fantasía y ciencia ficción. Si la duda es mucha, vayan a buscarlo. Si no, ya hablaremos de ello después. Porque lo otro importante, es que también he agregado en el titulo “publicidad”.  ¿Qué tiene que ver un micro-cuento con la publicidad? Bueno, creo que antes que nada, debo de seguir un orden y explicar que es un micro-cuento,

Dícese de un género literario característico por introducirnos a una historia en una muy corta extensión.

Muy bien, imagino que necesitamos un ejemplo. Y para ello, un clásico que tal vez hemos escuchaod en la escuela como el cuento más corto (en español) con solo 7 palabras.

El dinosaurio.
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí.
-Augusto Monterroso

Recuerdo la primera vez que lo escuché y todas las imágenes que vinieron a mi mente en ese momento.

Este cuento, ha sido piedra de estudio por muchas personas. Y se le llama el minicuento por excelencia.
El cuento en sí, no nos dice mucho, no nos informa mucho, pero si nos llena de preguntas. Desde ¿quién despertó? hasta ¿por qué el dinosaurio estaba ahí?
De niño me imaginé toda una historia sobre viajes en el tiempo, dinosaurios de juguete con vida y fósiles que andaban sobre la tierra y cosas así que eran (y son) un deleite para mí. Algunos piensan que el hombre es el que despierta en su razonamiento, pero cuando lo hace se da cuenta que el dinosaurio, su parte instintiva, animal; aún está ahí. Y otros, los más pobres de imaginación, dicen que no significa nada.

La característica principal, aparte de su tamaño, es que un minicuento debe introducirte a una historia y llenarte de ideas, de emociones, de preguntas. No hay tiempo para explicar, o mejor dicho, no es necesario. Solo nos hacen saber algo, y con eso es suficiente.

Los microcuentos, son un ejercicio muy recomendable para nuestra creatividad. Tanto leerlos como crearlos. Y por eso les compartiré algunos de mis favoritos.

La última cena.
El conde me ha invitado a su castillo. Naturalmente yo llevaré la bebida.
-Angel García Galiano

“Knock”
El último hombre sobre la tierra estaba sentado solo en una habitación. Llaman a la puerta.
-Frederic Brown

Todos tuvieron miedo.
Todos tuvieron miedo, pero no de la estatua; que también se volteó para no ver.
-Angel David Martinez

Ese último es mío. (disfruto mucho escribiendo microficción).

Pero volvamos a lo primero. ¿Qué tiene que ver esto con la publicidad?

Los microcuentos son ingeniosos, audaces. Son un golpe de creatividad, de inspiración. Y comparten cualidades con la publicidad. Pero entre varias cosas, la capacidad de síntesis es esencial, y no solo en la publicidad.

El microcuento parece una simple frase sacada de la mitad de una historia. Podría ser cierto, pero no puede ser cualquier frase. Si tomas la frase incorrecta, solo tendrás información aburrida. Si les digo ” un hombre viajó en el tiempo”, suena al inicio de una historia, pero nada más. Es interesante, pero no lo suficiente.  “…y el dinosaurio todavía estaba ahí”, me hace pensar que viajó en el tiempo, y mucho más.

A veces se nos ocurre toda una historia, pero también a veces la publicidad tiene que ser reducida a solo una imagen en un parabus, a veces son segundos en televisión.  En 7 palabras, Monterroso encerró un mundo de historias, Ernest Hemingway lo hizo en solo 6.

Así, las grandes campañas nos encierran una marca en 3 palabras “Just do it”.
Pueden hacer cientos de imágenes y comerciales, pero todo lo sigue encerrando 3 palabras. Y así ya no parecen cosas tan distintas la publicidad y las micro-cuentos.

Escribir micro-cuentos es un muy buen ejercicio creativo, y no solo para publicistas. Si se les ocurre uno, sería genial que lo dejaran en los comentarios, así como sus ideas y comentarios.

Imaginación larga y próspera para ustedes.

¿En verdad una imagen vale más que mil palabras?

 

Una imagen vale más que mil palabras. Siempre hemos escuchado esa frase en muchos lugares, muchas veces y por muchos tipos de personas. Si me dieran un dolar por cada vez que la escucho, ya me hubiera comprado algo muy bonito (y caro).

¿Pero en verdad es cierta la frase?  Sí y no y en números una palabra puede salir ganando. Pero no es el punto resolverlo tan rápido y es mejor que lo comprendamos.

Imaginen un periódico hace mucho años. Solo letras y letras. Ya eran posibles imágenes pero de manera muy complicada, y no una “fotografía” tal cual. Fue hasta 1880 cuando boom! Una imagen en el periódico (aunque la fotografía llevaba tiempo, tardó mucho en entrar a la imprenta como tal). El punto es que no solo había columnas, no solo palabras, no letras; había una imagen!  La fotografía era increible; retrataba a la gente como era, sin mentiras. Un pintor podía hacerte un poco más delgado, más guapo o menos feo, pero la fotografía no. Lo sé, esto no cuenta actualmente… Pero me estoy desviando del tema.
Lo que pasaba es que no importa cuantas palabras le dijeras al lector, él estaba viendo la imagen, con sus ojos y no sus imaginación.

Sí, tal vez alguien al leer esto, esté pensando: “pero no aplica solo a las fotografías, también en el dibujo bla bla bla”. Lo sé, viví eso, pero creo que en una fotografía se aplica casi completamente esta situación de “una imagen, mil palabras”.

Lo bello de la imagen (dibujo, pintura, fotografía), es que al ser observada, es descrita de una manera única por cada persona y puede ser algo completamente distinto para cada quien. Un valle puede ser paz o soledad, pero es la misma imagen.

Pero por ahí va la situación.

Como se imaginan, o tal vez no, pero ahora sabrán;  a un servidor le fascina escribir. ¡Me encanta! Incluso tengo algunos logros que luego compartiré. Pero es hora de hacerle un poco de justicia a la literatura en contra de esa frase.

Escribir es un oficio, modo de vida, talento o como gusten llamarle, que es muy poco presuntuoso.
En el kinder todos somos iguales, todos dibujamos bien feo (aunque nunca falta una excepción). Después pasamos a la primaria, y siempre va a haber un niño o niña que dibuja mejor que todos; sus mapas, sus animales o lo que le pidan, y uno esconde sus dibujos por vergüenza. Desde aquí entendimos que no, dibujar nosotros no. Pero… ¿quién piensa en escribir a esta edad? (me siento feliz que yo lo pensé).

La secundaria (que en mi país es de 12-13 a 15-16 años) fue donde podría decir que “comencé” a escribir.  Te encuentras al maestro correcto, un libro, las emociones de la pubertad y nada para desde ahí. Pero también te topas con el niño que se la pasa todo el día dibujando (y que lo hace muy bien)
Casi al final está la preparatoria (high-school). Y ahora no es uno, sino varias personas con sus tablas de dibujo y lápices especiales y plumas y colores y todos dibujan hermoso. Ok, dibujar es una fiesta a la que no me invitaron. ¿Entonces, qué hago?

A los 12 años fue la primera vez que escribí. También todos los del salón, era un ejercicio, pero para mí esa vez fue muy especial. En la secundaria continué escribiendo algunas típicas cosas de la pubertad, pero después lo quise dejar (para intentar dibujar). Todos dibujaban y aquí es donde digo que escribir no es presuntuoso. Sacaban su tabla de dibujo, sacaban su lápiz especial, algunos con reglas, otros sin, otros con plumones y tantas cosas que llamaban la atención y todos volteaban y ¡guau! ¡Qué bonito dibujas! ¿Y qué? Uno se pone a escribir y voltean a verte y dicen: “mira un sujeto haciendo tarea”. Escribir lo puedes hacer en la mente, después lo pasas al papel, pero puedes guardarlo un tiempo ahí. ¡Y dibujar no! Dibujar tienes que hacer todo ese espectáculo, toda esa técnica, toda esa danza con las manos… ¡Aunque sea en la esquina de una libreta!

Pero dejándonos de cosas personales, Un día en clase entendí la diferencia.
Si estudian comunicación o visuales, estarán hasta hartos del significante y el significado. Para quien no, se puede resumir como la palabra y la idea respectivamente.

Si yo digo “perro”, todos leemos “perro”, pero no todos imaginamos al mismo perro. Incluso, si imagináramos al mismo perro, sería de manera diferente. Y ahí está la diferencia. Una palabra, cientos de ideas, un significante, cientos de significados.  (Muestra de eso, son los micro-cuentos, pero ya hablaremos de ellos en otra ocasión).

Como siempre, cuando me veían escribir, nunca faltaba quién me dijera: “Una imagen vale más que mil palabras”. Después de ese día comencé a responder: “Sí, pero con una palabra, puedo hacer más de una imagen por cada persona que hay en el mundo. Has tú las cuentas”.

En esa clase de español aprendí una lección que hasta el día de hoy sigo aplicando. Ahí entendí la fuerza de la poesía y nunca dejé de escribir, aunque sea algo solitario, silencioso y nada presuntuoso.

También entiendo cuando una imagen te deja sin palabras y esas otras bellas cosas, pero eso sería otro tema. Espero hayan disfrutado esto conmigo.  No sé si pensaban lo mismo o algo muy diferente. Y si alguien tiene alguna opinión, me encantaría saberla (no importa si dibujan, escriben, cantan, bailan, etc.).

Creatividad larga y próspera para ustedes.

Bienvenidos a bordo.

Bienvenidos a bordo del U.S.S. Bradbury (Disertaciones sobre nuestra comunicación), llamado así en homenaje el premiado escritor de Ciencia Ficción: Ray Bradbury.

Nacido en 1920, es considerado un profeta, ya que predijo mucha de la tecnología actual, pero esa no es su mayor hazaña.  Al leer alguno de sus libros, nos envuelve un miedo y escepticismo sobre la dirección en la cual evoluciona nuestra sociedad. Uno se olvida de la tecnología a la que el se adelanta a inventar (como el Internet) y te hace concentrarte en problemas morales. sociales  y nos hace preguntarnos: ¿estamos haciendo las cosas bien?

Bradbury muere el 5 de Junio del 2012 , viendo como muchas de sus pesadillas se estaban volviendo realidad.

Disertaciones sobre nuestra comunicación, es un blog dedicado a “eso”, los problemas, paradigmas y cambios de nuestra comunicación. Análisis, opiniones, pensamientos y debates sobre muchas cosas que giran en torno al proceso consciente/inconsciente de “comunicar”.
¿A que nos enfrentamos ahora? ¿Qué vendrá después?

Estos son los viajes de la U.S.S. Bradbury. Su misión; disertar en nuestras mentes los misterios de nuestra comunicación.

Espero se diviertan conmigo. Y sí, también me gusta Star Trek.

Me encantarían sus comentarios, ideas sobre temas que sean de su interés, opiniones y esas cosas.

Vida larga y prospera.